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Por: Richard Cabrera
Santo Domingo, República Dominicana. En pleno siglo XXI, la democracia de la República Dominicana enfrenta desafíos que van más allá de la política tradicional. Portada Nacional ha observado con gran preocupación cómo ciertos comunicadores, que se autodenominan líderes con grandes seguidores, han adoptado prácticas que afectan negativamente al país y al sistema democrático.
El Valor de la Democracia y el Costo de su Construcción
La democracia dominicana no ha sido un regalo, sino el resultado de sacrificios, luchas y esfuerzos colectivos. Su consolidación ha requerido años de trabajo arduo, presión internacional y cumplimiento de requisitos fundamentales para garantizar estabilidad y progreso. Sin embargo, las recientes narrativas mediáticas ponen en riesgo este legado.
Caso Friusa: Más Allá de una Visión Parcial
Uno de los ejemplos más recientes de esta problemática es el caso de Friusa, donde se ha intentado responsabilizar exclusivamente al gobierno de la situación en la zona, argumentando que permite que grandes empresarios ocupen espacios clave en la industria hotelera y de la construcción. Sin embargo, es necesario analizar todas las aristas de la situación.
La realidad es que muchos dominicanos optan por alternativas económicas como el motoconcho, lo cual es un derecho legítimo, pero no puede frenar sectores fundamentales como la construcción. Es crucial equilibrar los intereses de los trabajadores con el desarrollo sostenible del país.
El Ataque Mediático a la Figura Presidencial
El presidente de la República, Luis Abinader, ha sido objeto de múltiples críticas por parte de comunicadores que buscan posicionarse como líderes de opinión, incluso recurriendo a encuestas informales que pretenden comparar su popularidad con la de otras figuras. Este tipo de estrategias generan confusión y desinformación entre la ciudadanía.
Asimismo, algunos altos funcionarios han sido expuestos en programas donde, en lugar de promover un debate serio y fundamentado, se les confronta con acusaciones sin base documental. En muchos casos, estos encuentros se viralizan en plataformas como YouTube, convirtiendo el ejercicio comunicacional en un espectáculo mediático más que en un foro de discusión legítima.
El Rol del Gobierno en la Comunicación Pública
Ante este panorama, es fundamental replantear la estrategia de comunicación gubernamental. Espacios como “La Semanal con la Prensa”, donde el presidente responde preguntas de periodistas y comunicadores, han sido utilizados en ocasiones para tergiversar declaraciones y generar polémica innecesaria. Tal vez, sería más beneficioso redirigir estos encuentros hacia temas de mayor impacto como salud, educación e infraestructura.
El Turismo y la Necesidad de Blindar la Imagen del País
El sector turismo es una de las principales fuentes de ingresos para la República Dominicana. Sin embargo, los ataques mediáticos indiscriminados también han intentado desacreditar este pilar económico, afectando la percepción internacional del país. Es crucial proteger y fortalecer la imagen de la nación ante el mundo, priorizando un discurso responsable que impulse el desarrollo y no lo entorpezca.
Conclusión: Un Llamado a la Responsabilidad Mediática
El fortalecimiento de la democracia dominicana depende de la responsabilidad de todos los actores sociales, incluyendo comunicadores, funcionarios y ciudadanos. Es momento de que el gobierno se enfoque en la continuidad de sus proyectos y que la comunicación se maneje de manera estratégica para evitar distracciones innecesarias.
En Portada Nacional, reafirmamos nuestro compromiso con la verdad y el bienestar del país, impulsando un periodismo responsable que contribuya al fortalecimiento de nuestra democracia y al desarrollo de la República Dominicana.